1. luz solar: Las papas, como todas las plantas, tienen clorofila en sus hojas, lo que les permite capturar la luz solar.
2. Agua: Absorben agua del suelo a través de sus raíces.
3. Dióxido de carbono: Toman dióxido de carbono desde el aire a través de pequeños poros llamados estomas en sus hojas.
4. Photosíntesis: Usando luz solar, agua y dióxido de carbono, las papas realizan fotosíntesis. Este proceso convierte la energía de la luz en energía química en forma de glucosa (un tipo de azúcar).
5. Almacenamiento de energía: La glucosa producida a través de la fotosíntesis se usa para el crecimiento, el desarrollo y otras funciones de la papa. Parte de la glucosa también se almacena como almidón en los tubérculos de papa (las partes que comemos).
Entonces, cuando comemos una papa, estamos consumiendo la energía almacenada en forma de almidón. Nuestros cuerpos rompen este almidón en glucosa, que nuestras células usan para la energía.
En resumen, las papas no producen energía, pero convierten la luz solar en energía química a través de la fotosíntesis y almacenan esta energía en forma de almidón.