Buenos absorbedores de calor:
* metales: El hierro, el acero, el cobre, el aluminio son excelentes conductores y se calientan rápidamente. Piense en macetas y sartenes, radiadores y algunos electrodomésticos.
* Materiales de color oscuro: Las superficies negras o oscuras absorben más luz (y, por lo tanto, calor) que las más claras. Esto se aplica a telas, pinturas e incluso superficies como asfalto.
* agua: El agua tiene una alta capacidad de calor específica, lo que significa que se necesita mucha energía para aumentar su temperatura. Es por eso que el agua se usa en los sistemas de enfriamiento y por qué un cuerpo de agua puede moderar la temperatura.
* cerámica y piedra: Estos materiales son buenos para absorber el calor y retenerlo por períodos más largos, lo que los hace ideales para cosas como horno, azulejos y materiales de construcción.
* madera: La madera absorbe bien el calor, por lo que se usa en muebles, pisos e incluso estructuras de construcción.
Moderado absorbedores de calor:
* Glass: El vidrio es un absorbedor de calor decente, pero también tiende a transmitir el calor a través de él. Es por eso que Windows puede estar caliente al tacto a la luz del sol directo.
* plástico: Diferentes tipos de plástico tienen propiedades de absorción de calor variables. Algunos son mejores para absorber el calor que otros.
Palos absorbedores de calor:
* superficies blancas y reflectantes: Las superficies blancas reflejan más luz y calor, mientras que las superficies brillantes también reflejan más calor. Es por eso que la ropa de color claro es más fresca en el verano.
* Materiales aislantes: Materiales como el aislamiento de fibra de vidrio y la espuma están diseñados para resistir la transferencia de calor.
recuerda:
* La absorción de calor también depende de factores como la superficie del objeto, la forma y el entorno circundante.
* Cómo se usa el objeto puede influir en su absorción de calor. Por ejemplo, una olla en la estufa absorberá más calor que una olla sentada en una mesa.
Esto es solo una descripción general. La mejor manera de determinar qué tan bien un objeto doméstico específico absorbe el calor es investigar el material del que está hecho o realizar un experimento simple.