1. Una cadena de guitarra vibrante: Cuando arrancas una cuerda de guitarra, vibra rápidamente de un lado a otro. Estas vibraciones crean ondas de presión en el aire, que viajan a sus oídos y se interpretan como sonido.
2. Un altavoz: Los altavoces convierten las señales eléctricas en ondas de sonido. La señal eléctrica hace que un diafragma (una membrana delgada y flexible) vibre rápidamente, empujando y tirando de las moléculas de aire a su alrededor, creando ondas de sonido.
3. Una cascada: El agua apresurada de una cascada crea una poderosa fuente de energía sonora. A medida que el agua cae y se estrella, desplaza grandes cantidades de aire, generando fuertes ondas de sonido que se pueden escuchar desde la distancia.