1. Energía de fusión: La potencia de fusión aprovecha la energía liberada cuando los núcleos atómicos ligeros, como los isótopos de hidrógeno, se ven obligados a unir a los núcleos más pesados. Este proceso, similar a los poderes del sol, tiene el potencial de ser una fuente de energía casi ilimitada, limpia y segura. Sin embargo, lograr reacciones de fusión sostenidas a un nivel comercialmente viable sigue siendo un desafío científico significativo.
2. energía térmica solar con almacenamiento: Esta tecnología utiliza espejos para concentrar la luz solar y calentar un líquido a altas temperaturas, generando vapor para impulsar las turbinas y producir electricidad. El avance clave que se está llevando a cabo es el almacenamiento de energía térmica eficiente y de larga duración, lo que permite la generación de energía incluso cuando el sol no brilla. Esto superaría el tema de la intermitencia de la energía solar tradicional.