Calor y explosión:
* Metales de punto de fusión alta: El tungsteno, el tántalo y el molibdeno tienen puntos de fusión extremadamente altos y pueden soportar temperaturas muy altas durante períodos cortos. Sin embargo, todavía son susceptibles a la vaporización en el núcleo de la explosión.
* Cerámica: Ciertas cerámicas, como el carburo de silicio y el carburo de boro, pueden soportar altas temperaturas y son resistentes al daño por radiación.
* Materiales refractarios: Estos están diseñados para resistir el calor extremo, como los utilizados en los revestimientos de hornos.
Radiación:
* plomo y otros metales pesados: Estos materiales son efectivos para proteger contra los rayos gamma y las radiografías, pero no los neutrones.
* Concreto y tierra: Si bien no es tan efectivo como el plomo, estos materiales ofrecen cierta protección contra la radiación.
* agua: El agua puede absorber cierta radiación, especialmente neutrones.
Consideraciones importantes:
* Distancia: Cuanto más cerca esté de la explosión, más intensos serán los efectos y menos probable que sobreviva cualquier material.
* rendimiento: El tamaño del arma nuclear determinará la intensidad de la explosión y el rango de sus efectos.
* Tipo de radiación: Los diferentes tipos de radiación (alfa, beta, gamma, neutrones) tienen diferentes capacidades penetrantes y requieren diferentes tipos de blindaje.
En conclusión:
Ningún material puede resistir completamente una explosión nuclear. Incluso los materiales que pueden resistir algunos de los efectos serán severamente dañados o destruidos a corta distancia. La mejor defensa contra un arma nuclear es estar lejos del punto de detonación y buscar refugio detrás de un grueso concreto o tierra.