1. Generación de resistencia y calor:
* Alta resistencia: Los aisladores tienen una alta resistencia al flujo de corriente eléctrica. Esto significa que se oponen fuertemente al movimiento de electrones a través de ellos.
* Generación de calor: Debido a esta alta resistencia, se pierde una cantidad significativa de energía como calor cuando los electrones intentan moverse a través del aislante. Esto puede hacer que el aislante se calienta significativamente.
2. Desglose y daño:
* Fuerza dieléctrica: Cada aislante tiene un límite llamado resistencia dieléctrica. Esta es la máxima resistencia al campo eléctrico que puede soportar antes de que se descomponga.
* Desglose: Si el voltaje aplicado a través del aislante excede su resistencia dieléctrica, el material se romperá. Esto significa que las propiedades aislantes se pierden, y el material comenzará a realizar electricidad.
* Daño: El proceso de desglose puede causar daños al aislante, como grietas, carbonización o incluso derretirse.
3. Arcing:
* aire como aislante: Incluso el aire actúa como un aislante, aunque su resistencia dieléctrica es relativamente baja.
* Formación de arco: Si el voltaje a través de un aislante es lo suficientemente alto, puede hacer que el aire alrededor del aislante se ionice y forme un arco. Este arco es una ruta de aire ionizado que permite que la electricidad fluya a través del aire, sin pasar por el aislante.
4. Otros efectos:
* Descarga electrostática (ESD): Los aisladores pueden acumular cargas estáticas, lo que puede conducir a descargas repentinas que pueden dañar la electrónica sensible.
* polarización: El campo eléctrico puede hacer que las moléculas dentro del aislante se alineen, creando un cambio temporal en las propiedades del material.
Ejemplos:
* sobrecalentamiento de cables: Si intenta forzar demasiada corriente a través de un cable delgado recubierto de aislamiento, el aislamiento puede sobrecalentar y derretir, exponiendo el cable y potencialmente causando un peligro de incendio.
* Lightning Strikes: Los rayos pueden causar descargas eléctricas masivas, que pueden superar fácilmente la resistencia dieléctrica de los árboles, edificios u otros objetos, lo que provoca daños o incluso incendios.
En resumen:
Forzar la electricidad a través de conductores pobres conduce a una pérdida de energía significativa como calor, descomposición potencial del material e incluso la formación de arco. Es esencial comprender las limitaciones de los aisladores y usarlos adecuadamente para garantizar la seguridad eléctrica.