Por Amy Rodríguez | Actualizado el 24 de marzo de 2022
Una fotocélula o fotorresistor detecta los niveles de luz ambiental. A medida que la luz del día disminuye, detecta la caída en la iluminación y activa el sistema de iluminación exterior.
Asegúrese de que todos los cables entre la fotocélula y el tablero de control estén bien soldados y libres de corrosión. Los cables sueltos o dañados pueden provocar una activación intermitente o fallida.
Verifique que el sistema de iluminación reciba un voltaje constante. Una fuente de alimentación débil o fluctuante puede impedir que la fotocélula funcione correctamente.
Inspeccione la fotocélula en busca de grietas o desgaste. Incluso las fracturas menores pueden alterar la detección de la luz. Si nota algún daño, reemplace la unidad inmediatamente.
Si los pasos de solución de problemas no resuelven el problema, o si el sensor muestra grietas visibles, un reemplazo es la solución más confiable.