Por Isaías David Actualizado el 24 de marzo de 2022
La energía eléctrica se presenta en dos versiones:corriente alterna (CA) y corriente continua (CC). La CC fluye en una dirección, mientras que la CA invierte la polaridad muchas veces por segundo. Los motores de CA obtienen energía directamente de la CA. La velocidad del motor es proporcional a la frecuencia del voltaje alterno; una frecuencia más rápida significa un giro más rápido. Por lo tanto, un controlador de CA cambia la frecuencia de la corriente para ajustar la velocidad del motor.
Los controladores de motor normalmente se alimentan con red eléctrica de CA. El primer paso dentro del controlador es rectificar esa CA en CC. Un rectificador, construido con diodos, actúa como válvulas unidireccionales. Durante el semiciclo negativo, un diodo conectado al carril negativo conduce mientras que el diodo opuesto bloquea el carril positivo; los roles se invierten durante el medio ciclo positivo. El resultado es que toda la corriente negativa se combina en un cable y toda la corriente positiva en otro, produciendo un suministro de CC estable para el resto del circuito.
La etapa final es recrear una forma de onda de CA a la frecuencia deseada. Los interruptores electrónicos de alta velocidad (normalmente MOSFET o IGBT) se encienden y apagan miles de veces por segundo. Cada pulso sube o baja el voltaje en pequeños incrementos, produciendo una forma de onda en forma de escalera que imita fielmente una onda sinusoidal verdadera. Esta onda pseudosinusoidal luego se alimenta al motor, dándole el voltaje y la frecuencia precisos necesarios para un funcionamiento suave y de velocidad variable.