Por S. Hussain Ather • Actualizado el 24 de marzo de 2022
Las unidades de aire acondicionado dependen de un circuito eléctrico bien diseñado para alimentar sus motores. Comprender el papel de los condensadores en estos circuitos revela por qué son esenciales para una refrigeración confiable y eficiente.
Los condensadores (dos placas conductoras separadas por un dieléctrico) almacenan energía eléctrica y la liberan cuando es necesario. En los motores HVAC, se presentan en dos formas principales:
El condensador de arranque más grande proporciona el aumento inicial de corriente, mientras que el condensador de funcionamiento más pequeño mejora la eficiencia y suaviza el funcionamiento durante toda la vida útil del motor.
Durante el arranque, el condensador de arranque está conectado en serie con los devanados del motor. Una vez que el motor alcanza entre el 70% y el 80% de su velocidad nominal, un interruptor centrífugo (o relé electrónico) desconecta el condensador de arranque, evitando el desperdicio de energía. El condensador de funcionamiento permanece en paralelo, suministrando corriente continua para mantener el par y reducir el consumo de energía.
Un interruptor centrífugo mantenido adecuadamente es fundamental. Debe estar libre de escombros y ser inspeccionado periódicamente para garantizar un compromiso y desconexión confiable. Los interruptores defectuosos pueden provocar sobrecalentamiento o fallas en el motor.
Más allá del par básico de arranque/funcionamiento, algunos motores utilizan condensadores de funcionamiento dual o inductores integrados para aplicaciones especializadas. Estas configuraciones son comunes en unidades HVAC monofásicas y pueden admitir motores de 0,5 a 25 hp. Los ingenieros los diseñan para mantener las variaciones de velocidad dentro del 10 % desde condiciones sin carga hasta condiciones de carga completa, y muchos están disponibles en variantes de varias velocidades.
Al dominar los principios de los motores con arranque y funcionamiento por condensador, los técnicos pueden mejorar la confiabilidad del equipo, extender la vida útil y reducir los costos operativos.