La solución salina es una mezcla isotónica estéril de cloruro de sodio (NaCl) disuelto en agua purificada. En contextos médicos, lo más común es NaCl al 0,9 %, que coincide con la concentración de electrolitos del plasma sanguíneo y los fluidos corporales humanos.
En química, una solución es una mezcla homogénea de soluto(s) en un disolvente. La solución salina contiene entre 0,85 y 0,9 % de cloruro de sodio en peso disuelto en 100 ml de agua purificada. Esta proporción mantiene la solución isotónica, evitando la inflamación o encogimiento celular cuando se administra a los pacientes.
Para usos no estériles, como irrigación nasal o limpieza simple de heridas, puedes preparar una solución salina básica en casa:
Nota:Las soluciones comerciales para lentes de contacto contienen agentes tampón que mantienen un pH adecuado para el ojo; la receta casera no.
La solución salina normal (NaCl al 0,9%) se administra de forma rutinaria por vía intravenosa para corregir la deshidratación, restaurar los electrolitos y proporcionar un vehículo para otros medicamentos. Es especialmente útil en pacientes que padecen gastroenteritis, influenza u otras afecciones que provocan pérdida de líquidos.
En los hospitales, se utiliza solución salina estéril para lavar los catéteres, irrigar las vías intravenosas y limpiar los lugares de inyección. Ayuda a mantener la esterilidad y previene complicaciones como infecciones o trombosis.
Más allá de la hidratación, la solución salina es versátil en la atención clínica:
Debido a que la solución salina es isotónica, generalmente es segura para la mayoría de los pacientes, pero siempre consulte a un profesional de la salud antes de usarla con fines médicos.