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  • Sucralosa versus fructosa:comprensión de su química, impactos en la salud y usos

    Por Lan Luo – Actualizado el 24 de marzo de 2022

    Showcake/iStock/Getty Images

    La sucralosa (C12H19O8Cl3) es un edulcorante artificial sin calorías derivado de la sacarosa. Es un disacárido sustituido con cloro formado por una unidad de glucosa y una unidad de fructosa. Resistente a la hidrólisis en el tracto digestivo, la sucralosa no produce respuesta glucémica, lo que la hace segura para las personas con diabetes.

    La fructosa (C6H12O6) es un monosacárido natural que se extrae comúnmente del maíz, la caña de azúcar y la remolacha azucarera. Es un componente clave del disacárido sacarosa y se usa ampliamente en alimentos procesados. El jarabe de maíz con alto contenido de fructosa (JMAF), una mezcla de glucosa y fructosa, es la fuente predominante de fructosa en la dieta moderna.

    Sucralosa versus sacarosa

    La estabilidad de la sucralosa en un amplio rango de pH, su resistencia al calor y su excelente vida útil la han convertido en una de las favoritas en alimentos y bebidas. Uno de los productos de sucralosa más reconocibles es Splenda, el pequeño paquete amarillo que se vende en cafeterías y supermercados. Se agrega frecuentemente a:

    • postres y productos horneados
    • aderezos y salsas
    • cereales para el desayuno
    • bebidas alcohólicas

    Fructosa – El azúcar de la fruta

    La fructosa se produce industrialmente mediante una serie de pasos que comienzan con la molienda húmeda del maíz para extraer el almidón de maíz. El proceso continúa con sacarificación y licuefacción para hidrolizar el almidón en glucosa, isomerización de glucosa en fructosa y fraccionamiento para enriquecer el producto final en fructosa. Si bien está presente de forma natural en la fruta, el alto contenido de fructosa de los alimentos procesados ha generado preocupación.

    Implicaciones para la salud

    El consumo excesivo de fructosa se ha relacionado con la obesidad, la diabetes tipo 2 y la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD). En el hígado, la fructosa se convierte rápidamente en triglicéridos, ácido úrico y radicales libres, lo que puede provocar obstrucción arterial y daño celular. En los tejidos periféricos, la fructosa puede acelerar la conversión en glucosa, contribuyendo a la resistencia a la insulina.

    Las personas con alergia al maíz, intolerancia al maíz o malabsorción de fructosa pueden experimentar síntomas que van desde dolor abdominal y diarrea hasta fatiga, erupciones cutáneas, urticaria e incluso dificultad para respirar. Se recomienda a los afectados que eviten los productos derivados del maíz, incluido el jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, y que mantengan una dieta sin maíz.

    Para quienes buscan opciones de edulcorantes más saludables, comprender las distintas propiedades y efectos sobre la salud de la sucralosa y la fructosa puede guiarles en la elección de una dieta informada.

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