Por Kevin Beck
Actualizado el 30 de agosto de 2022
En los laboratorios de todo el mundo y dentro del cuerpo humano, las reacciones químicas obedecen consistentemente a proporciones molares precisas (números discretos de átomos o moléculas) en lugar de proporciones de masa arbitrarias. Si bien las relaciones de masa pueden derivarse de los pesos moleculares conocidos de los reactivos, la estequiometría subyacente sigue siendo fundamentalmente la de partículas contables.
Considere la neutralización del ácido clorhídrico mediante hidróxido de sodio:HCl + NaOH → NaCl + H₂O . La ecuación balanceada nos dice que un mol de ácido reacciona con un mol de base para producir un mol de sal y un mol de agua, a pesar de las diferentes masas de cada especie.
La titulación es una técnica analítica cuantitativa que determina la concentración de una solución desconocida haciéndola reaccionar con una segunda solución de concentración conocida (el valorante). Al agregar el valorante de forma incremental hasta que la reacción alcance su punto de equivalencia, la relación estequiométrica permite calcular la concentración desconocida.
Una valoración precisa depende de que la concentración del valorante se conozca con alta precisión. Cualquier incertidumbre en la solución de referencia se propaga directamente a la concentración calculada del analito.
Una solución estándar primaria se prepara a partir de una sustancia estándar primaria:un compuesto puro y estable cuya pureza y estequiometría están bien definidas. Esta solución sirve como punto de referencia para calibrar otras soluciones.
Las sustancias estándar primarias deben satisfacer cuatro criterios críticos:
Estos atributos en conjunto garantizan que una sustancia estándar primaria pueda servir de manera confiable como base para mediciones analíticas precisas.