Esto significa que los lípidos, que son moléculas no polares, son generalmente solubles en otros solventes no polares, como:
* Otros lípidos: Las grasas, los aceites, las ceras y el colesterol son solubles entre sí.
* solventes orgánicos: Estos incluyen solventes como hexano, éter dietílico, cloroformo y benceno.
Por otro lado, los lípidos son insolubles en solventes polares como el agua.
He aquí por qué:
* polaridad: Los lípidos se componen principalmente de largas cadenas de hidrocarburos, que no son polares. Esto significa que tienen una distribución uniforme de electrones y no hay diferencias significativas en la carga a través de la molécula. Los solventes polares como el agua, por otro lado, tienen un final positivo y negativo debido a la distribución de electrones desigual.
* Fuerzas intermoleculares: Las moléculas no polares como los lípidos interactúan entre sí a través de fuerzas débiles de van der Waals. Los solventes polares como el agua interactúan a través de fuertes enlaces de hidrógeno. Estas diferencias en las fuerzas intermoleculares dificultan que los lípidos se disuelvan en el agua.
En resumen: La solubilidad de los lípidos está determinada principalmente por su naturaleza no polar y el principio "como se disuelve como". Se disuelven fácilmente en solventes no polares, pero son insolubles en solventes polares como el agua.