* átomos: Los bloques de construcción de toda la materia. Están compuestos de protones, neutrones y electrones.
* Electrones: Estas partículas son responsables de los enlaces químicos que mantienen los átomos unidos en un sólido. Hay dos tipos principales de enlaces:
* enlaces iónicos: Ocurre cuando un átomo dona un electrón a otro, formando iones cargados que se atraen fuertemente.
* enlaces covalentes: Ocurren cuando dos átomos comparten electrones, lo que resulta en una fuerte atracción entre ellos.
* Fuerzas intermoleculares: Incluso cuando los átomos se mantienen unidos por enlaces fuertes, hay fuerzas más débiles que atraen a las moléculas el uno al otro. Estas fuerzas son cruciales para determinar las propiedades de los sólidos:
* Van der Waals Forces: Estas atracciones débiles surgen debido a fluctuaciones temporales en la distribución de electrones alrededor de las moléculas.
* enlaces de hidrógeno: Estos son más fuertes que las fuerzas de van der Waals y se producen cuando los átomos de hidrógeno se unen a átomos altamente electronegativos como el oxígeno o el nitrógeno.
Cómo estas interacciones crean propiedades sólidas:
* Forma y volumen fijos: Debido a los fuertes enlaces y las fuerzas intermoleculares, los átomos se mantienen en una estructura fija y rígida. Esto le da a los sólidos su forma y volumen característico.
* alta densidad: El empaque cercano de átomos en sólidos da como resultado una alta densidad en comparación con líquidos o gases.
* Resistencia a la compresión: Los enlaces y fuerzas fuertes hacen que los sólidos sean difíciles de comprimir.
* Rigidez y elasticidad: Los sólidos pueden resistir la deformación bajo estrés debido a los fuertes enlaces que los mantienen unidos.
En resumen: Es la combinación de enlaces químicos fuertes que mantienen átomos juntos y fuerzas intermoleculares más débiles que mantienen juntas las moléculas lo que define el comportamiento de un sólido.