Aquí está por qué:
* humos peligrosos: La mezcla de bicarbonato de sodio y amoníaco crea una reacción química que libera humos tóxicos. Estos humos pueden irritar los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones, y pueden ser dañinos, especialmente para las personas con afecciones respiratorias.
* potencial de explosión: En ciertas circunstancias, la reacción entre el bicarbonato de sodio y el amoníaco puede ser violenta, lo que puede conducir a una explosión.
Si necesita limpiar con amoníaco, úselo por separado del bicarbonato de sodio. Siempre siga las instrucciones del fabricante para usar amoníaco y trabajar en un área bien ventilada.
Si no está seguro de una solución de limpieza, siempre es mejor errar por precaución y consultar a un profesional.