árboles de manglares: Este es quizás el ejemplo más conocido. Muchas especies de manglares, como el mangle rojo (Rhizophora Mangle), tienen neumatóforos que se asemejan a lápices o pequeños dedos que sobresalen del suelo fangoso.
Cypress calvo (Taxodium distichum): Esta coníferas caducifolias crece en áreas pantanosas y desarrolla "rodillas" o neumatóforos que emergen del agua o el suelo poco profundo. Estas rodillas son típicamente cónicas o redondeadas.
tupelo gum (Nyssa acuatica): Este árbol también crece en pantanos y humedales, y sus neumatóforos se parecen a pequeñas proyecciones cónicas que emergen del agua.
agua de agua (Nyssa biflora): Esta especie de árbol más pequeña también prospera en áreas pantanosas y desarrolla neumatóforos que parecen pequeñas perillas o proyecciones redondeadas.
Mangrove negro (Avicennia germinans): Esta especie de manglar tiene neumatóforos que son más cortos y más numerosos que los del mangle rojo. A menudo se les describe como una apariencia "similar a PEG".
Buttonwood (Conocarpus erectus): Este árbol crece en las zonas costeras, y sus neumatóforos a menudo se describen como "en forma de botón" o "en forma de disco".
Estos son solo algunos ejemplos de plantas con neumatóforos. Muchas otras especies de plantas que viven en ambientes anegados han desarrollado adaptaciones similares para acceder al oxígeno.