1. Variación: Las personas dentro de una población tienen ligeras diferencias en sus rasgos (por ejemplo, tamaño de pico en aves, color de piel en mamíferos). Estas variaciones surgen debido a mutaciones aleatorias en su ADN.
2. Sobreproducción: Los organismos producen más descendientes de lo que el medio ambiente puede soportar. Esto lleva a la competencia por recursos como comida, refugio y compañeros.
3. Competencia: Las personas con rasgos que los hacen más adecuados para su entorno tienen más probabilidades de sobrevivir y reproducirse. Esto significa que transmiten sus genes ventajosos a su descendencia.
4. Herencia: La descendencia heredan los rasgos ventajosos de sus padres, lo que lleva a una mayor frecuencia de esos rasgos en la población durante las generaciones.
5. Adaptación: Con el tiempo, a medida que los rasgos ventajosos se vuelven más comunes y los rasgos desventajosos se vuelven menos comunes, la población se adapta mejor a su entorno.
Puntos clave sobre la selección natural:
* No es aleatorio: Si bien las variaciones iniciales son aleatorias, el proceso de selección está impulsado por presiones ambientales.
* Actúa sobre los rasgos existentes: La selección natural no puede crear nuevos rasgos. Solo actúa sobre rasgos que ya existen dentro de una población.
* Es un proceso lento: La evolución tiene lugar en muchas generaciones, que a menudo abarca miles o incluso millones de años.
Ejemplos de selección natural:
* polillas pimenteras: El color de las polillas salpicadas cambió con el tiempo en respuesta a la contaminación industrial. Las polillas más oscuras tenían una ventaja en áreas contaminadas, mientras que las polillas más claras prosperaban en áreas más limpias.
* Resistencia a los antibióticos: Las bacterias evolucionan la resistencia a los antibióticos, lo que hace que las infecciones sean más difíciles de tratar. Esto se debe a que las bacterias con mutaciones que los ayudan a sobrevivir a los antibióticos tienen más probabilidades de reproducirse.
* los pinzones de Darwin: Los picos de los pinzones de Darwin en las Islas Galápagos se han adaptado a diferentes fuentes de alimentos, lo que demuestra cómo la selección natural puede conducir a la diversificación de especies.
Es importante recordar que la selección natural no es la única fuerza que impulsa la evolución. Otros factores, como la deriva genética y el flujo de genes, también pueden desempeñar un papel importante.