1. Soporte y forma estructural:
* Proporciona a la celda su forma y rigidez general.
* Mantiene la organización de los orgánulos internos, manteniéndolos en sus lugares adecuados.
2. Movimiento celular:
* Permite que la celda se mueva, cambie de forma y migre dentro de los tejidos.
* Facilita el movimiento de orgánulos y vesículas dentro de la célula.
* Impulsa la paliza de cilios y flagelos, que están involucrados en la locomoción y el transporte de fluidos.
3. División celular:
* Juega un papel crítico en la división celular (mitosis y meiosis).
* El citoesqueleto proporciona el marco para la segregación cromosómica y la formación del surco de escisión durante la citocinesis.
4. Señalización y transporte celular:
* Transporta proteínas, lípidos y otras moléculas dentro de la célula.
* Sirve como plataforma para las vías de señalización, transmitiendo información en toda la celda.
* Ayuda en la formación de estructuras especializadas, como las sinapsis en las neuronas.
5. Interacción con el entorno extracelular:
* Se conecta con la matriz extracelular (ECM) a través de uniones celulares.
* Proporciona una vía para la adhesión celular, la comunicación y la migración.
Componentes del citoesqueleto:
El citoesqueleto está compuesto por tres tipos principales de filamentos de proteínas:
* Microtúbulos: Cilindros largos y huecos hechos de subunidades de proteína tubulina. Están involucrados en la forma celular, el movimiento de los orgánulos y la formación de cilios y flagelos.
* microfilamentos (filamentos de actina): Varillas delgadas y sólidas compuestas de la proteína actina. Son importantes para el movimiento celular, la contracción muscular y la formación de la corteza celular.
* Filamentos intermedios: Estructuras similares a la cuerda compuestas de varias proteínas fibrosas. Proporcionan apoyo estructural y ayudan a anclar los orgánulos.
El citoesqueleto es una estructura dinámica que se reorganiza constantemente en respuesta a varias señales celulares y señales ambientales. Su intrincada red es esencial para el funcionamiento adecuado de todas las células eucariotas, desde organismos de células individuales hasta organismos multicelulares complejos.