1. Unión y formación del complejo enzimático-sustrato:
* El sustrato se une al sitio activo de la enzima, una región específica en la superficie de la enzima.
* Esta unión es altamente específica, a menudo comparada con un mecanismo de "bloqueo y llave", donde solo el sustrato correcto puede caber en el sitio activo.
* La formación del complejo enzimático-sustrato lleva el sustrato a cerca de los residuos catalíticos de la enzima, que facilitan la reacción química.
2. Catálisis y formación de productos:
* La enzima facilita la reacción química al reducir la energía de activación requerida para que ocurra la reacción.
* Esto se logra a través de varios mecanismos, incluyendo:
* Proximidad y orientación: La enzima une las moléculas del sustrato en la orientación correcta para la reacción.
* cepa: La enzima puede distorsionar la molécula del sustrato, haciéndola más susceptible a la reacción.
* catálisis ácida-base: La enzima proporciona grupos ácidos o básicos para facilitar la ruptura y la formación de enlaces.
* Catálisis covalente: La enzima puede formar temporalmente un enlace covalente con el sustrato.
* Se produce la reacción química, convirtiendo el sustrato en el producto.
3. Lanzamiento del producto y regeneración enzimática:
* El producto se separa del sitio activo de la enzima.
* La enzima regresa a su estado original, listo para unir otra molécula de sustrato y repetir el ciclo.
Puntos clave:
* La actividad enzimática es altamente específica, con cada enzima típicamente catalizando solo una o un pequeño número de reacciones.
* Las enzimas no se consumen en la reacción y se pueden usar repetidamente.
* La velocidad de una reacción enzimática puede verse afectada por factores como la concentración de sustrato, la temperatura, el pH y la presencia de inhibidores o activadores.
En resumen, la unión de un sustrato a una enzima inicia una serie de pasos que conducen a la conversión del sustrato en un producto, con la enzima que no cambia y está lista para catalizar nuevas reacciones.