1. Mantenimiento de la forma y volumen de la celda:
* Las células necesitan un volumen específico para funcionar correctamente.
* La ósmosis controla el movimiento del agua a través de la membrana celular, asegurando que la célula no se encoge (deshidrato) o estalle (sobrehidrato).
* Esto es especialmente importante para las células que carecen de una pared celular rígida, como las células animales.
2. Transporte de nutrientes:
* La ósmosis ayuda a mover nutrientes como azúcares y aminoácidos a la célula.
* Estos nutrientes se disuelven en el agua que se mueve a través de la membrana, facilitando su entrada.
3. Extracción de residuos:
* Del mismo modo, la ósmosis ayuda a eliminar productos de desecho de la célula, como dióxido de carbono y urea.
* Estos productos de desecho se disuelven en agua y se transportan fuera de la célula.
4. Mantenimiento de la presión celular:
* La ósmosis contribuye a la presión de la turgencia en las células vegetales, lo cual es importante para su apoyo estructural y su capacidad para pararse.
5. Señalización celular:
* El movimiento del agua a través de la ósmosis puede desencadenar vías de señalización dentro de las células, regulando varios procesos celulares.
Consecuencias del desequilibrio:
* ambiente hipertónico: Si el entorno circundante tiene una mayor concentración de soluto que la célula, el agua se moverá fuera de la célula, lo que hará que se encogiera y muera potencialmente (plasmólisis en las células vegetales).
* ambiente hipotónico: Si el entorno circundante tiene una concentración de soluto más baja que la célula, el agua se moverá hacia la célula, lo que provocará que se hinche y posiblemente estalle (citólisis).
En esencia, la ósmosis es un proceso fundamental que mantiene el delicado equilibrio de agua y solutos dentro de las células, lo que les permite prosperar y funcionar correctamente.