* Especies Keystone: Este término a menudo se usa para una especie que tiene un impacto desproporcionadamente grande en su ecosistema en relación con su abundancia. A menudo juegan un papel fundamental en el mantenimiento de la estructura y función del ecosistema. Por ejemplo, un depredador que mantiene bajo control a una población de herbívoros, evitando que se paseen en exceso e interrumpan todo el ecosistema.
* Especies de cimientos: Estas especies a menudo son dominantes en sus ecosistemas y tienen una influencia significativa en el entorno físico, creando hábitats para otras especies. Los ejemplos incluyen árboles en un bosque o corales en un arrecife.
* Especies indicadoras: Estas especies son sensibles a los cambios en su entorno y pueden usarse para monitorear la salud general del ecosistema. Su presencia o ausencia puede indicar problemas como la contaminación o la pérdida de hábitat.
* Especies dominantes: Estas son las especies más abundantes en un ecosistema. Si bien pueden no ser una especie de piedra angular o fundamental, su abundancia pura puede tener un impacto significativo en otras especies.
El mejor término a usar depende del papel específico de la especie en cuestión y el contexto de la discusión.