* Coordinación: Diferentes células deben trabajar juntas para garantizar el funcionamiento adecuado de los tejidos, los órganos y todo el organismo. Las señales permiten acciones y respuestas coordinadas.
* Regulación: Se señala controlar y ajustar los procesos celulares, como el crecimiento, la división y el metabolismo, en respuesta a los cambios en el medio ambiente.
* Desarrollo: Las señales guían el desarrollo de tejidos y órganos durante el desarrollo embrionario.
* Respuesta a los estímulos: Las señales permiten que las células respondan a estímulos externos, como la luz, la temperatura y los cambios químicos.
Aquí hay un desglose de los dos tipos de señales:
* señales químicas: Estas son moléculas que son liberadas por una célula y se unen a receptores específicos en otra célula, lo que desencadena una respuesta. Los ejemplos incluyen hormonas, neurotransmisores y factores de crecimiento.
* señales eléctricas: Estos son cambios en el potencial eléctrico a través de una membrana celular. Son particularmente importantes para las células nerviosas (neuronas) y las células musculares, lo que permite la comunicación rápida y los potenciales de acción.
En resumen, las señales químicas y eléctricas son esenciales para que las células se comuniquen entre sí, permitiéndoles coordinar acciones, regular los procesos y responder a su entorno.