La teoría de la selección clonal, propuesta por Frank Macfarlane Burnet en la década de 1950, explica cómo el sistema inmune genera un repertorio diverso de anticuerpos y monta respuestas inmunes dirigidas contra patógenos específicos. Así es como funciona en el contexto de las células B:
1. Diverso repertorio de células B:
* Cada célula B expresa un anticuerpo único (inmunoglobulina) en su superficie. Estos anticuerpos se producen a través de reordenamientos de genes aleatorios, lo que resulta en una gran diversidad de clones de células B, cada uno con un sitio de unión a antígeno distinto.
* Este conjunto preexistente de células B con diferentes especificidades proporciona la base para reconocer una amplia gama de patógenos potenciales.
2. Encuentro y selección de antígeno:
* Cuando un patógeno ingresa al cuerpo, sus antígenos se unen al anticuerpo en la superficie de un clon específico de células B.
* Esta interacción desencadena una cascada de eventos que conducen a selección clonal . El clon de células B con el anticuerpo que mejor coincide con el antígeno se selecciona y se activa.
3. Expansión y diferenciación clonal:
* La célula B activada sufre una proliferación rápida, expandiendo el clon de las células B específicas de antígeno.
* Estas células proliferantes se diferencian en dos tipos principales:
* Células de plasma: Fábricas secretoras de anticuerpos que producen grandes cantidades de anticuerpos específicos para el antígeno. Estos anticuerpos circulan en la sangre y la linfa, apuntando al patógeno y ayudando en su destrucción.
* Celdas B de memoria: Las células de larga vida que permanecen en el cuerpo después de que se limpia la infección. "Recuerdan" el antígeno específico y pueden montar rápidamente una respuesta más fuerte y rápida tras la exposición posterior al mismo patógeno.
4. Respuesta inmune y memoria:
* Los anticuerpos producidos por las células plasmáticas neutralizan el patógeno, evitando su propagación e infección.
* Las células B de memoria contribuyen a la inmunidad a largo plazo, permitiendo una respuesta rápida y efectiva a futuros encuentros con el mismo patógeno.
En esencia, la teoría de la selección clonal describe cómo el sistema inmune selecciona y expande clones específicos de células B que pueden reconocer y dirigir los patógenos invasores. Este proceso asegura que la respuesta inmune se adapte a la amenaza específica, lo que lleva a una erradicación de patógenos efectiva y al desarrollo de la inmunidad duradera.
Aquí hay algunos puntos clave para recordar:
* Especificidad: Cada clon de células B es específico para un antígeno particular.
* Diversidad: El vasto repertorio de las células B permite el reconocimiento de una amplia variedad de patógenos.
* memoria: El proceso de selección clonal genera células B de memoria, contribuyendo a la inmunidad a largo plazo.
* Auto-tolerancia: El sistema inmunitario evita dirigirse a los autoantígenos a través de mecanismos que eliminan o inactivan las células B autolectivas.
Comprender la teoría de la selección clonal es esencial para comprender cómo funciona el sistema inmune y cómo funcionan las vacunas. Establece las bases para comprender varios aspectos de la inmunología, incluida la producción de anticuerpos, la memoria inmune y el desarrollo de inmunoterapias dirigidas.