* Membrana celular: La membrana celular es una barrera semipermeable que permite que algunas sustancias pasen mientras bloquean otras. Está hecho de una bicapa fosfolípida, que tiene un interior hidrófobo (repelente al agua). Esto significa que el agua no puede difundirse libremente a través de la membrana.
* Aquaporins: Estos son canales de proteínas especializados integrados en la membrana celular que actúan como vías para que las moléculas de agua se muevan. Facilitan el movimiento del agua a través de la membrana, pero su presencia y actividad pueden ser reguladas por la célula.
* ósmosis: El agua se mueve naturalmente de áreas de alta concentración de agua a áreas de baja concentración de agua. Esto es impulsado por la diferencia en la concentración de soluto (la cantidad de sustancias disueltas) entre el interior y el exterior de la célula.
* Presión de Turgor: La presión ejercida por el contenido de la célula contra la pared celular (en células vegetales) o la membrana celular (en células animales) también puede influir en el movimiento del agua.
Entonces, en lugar de prevenir la entrada de agua por completo, las células controlan la cantidad y la tasa de movimiento del agua en función de:
* Concentración de soluto: Si la concentración de solutos es más alta dentro de la célula, el agua tenderá a moverse.
* Actividad de acuaporina: Las células pueden aumentar o disminuir el número de aquaporinas en sus membranas, regulando el flujo de agua.
* Presión de Turgor: Cuando la célula está llena, el aumento de la presión puede contrarrestar el gradiente osmótico y reducir la ingesta de agua.
Por lo tanto, la célula no solo "bloquea" agua, sino que administra activamente su contenido de agua para mantener un equilibrio saludable.