Un escudo redondo es una herramienta defensiva versátil que ha sido utilizada por los guerreros a lo largo de la historia. Esta guía muestra cómo construir un escudo liviano pero resistente utilizando materiales comunes, lo que garantiza que adquieras habilidades prácticas y un sentido de artesanía histórica.
Traza un círculo de 2 pies de diámetro en la madera contrachapada y recórtalo. Marque dos puntos a cada lado del círculo, justo encima y debajo del centro, a una pulgada del borde. Pegue una correa de cuero entre cada par de puntos para crear asas cómodas que se ajusten a su brazo.
Doble las barras de metal de las estanterías para que coincidan con la circunferencia del escudo. Sujételos sobre el borde exterior y fíjelos con soportes de plomero; use suficientes soportes para asegurar el borde firmemente. Atornille los soportes en su lugar.
Envuelva el neumático de la bicicleta alrededor del borde del protector. Debido a que el diámetro del neumático es ligeramente más pequeño, la tensión formará una sutil forma de cúpula. Utilice las manijas para tirar hacia adentro según sea necesario. Si la madera contrachapada tiene puntos irregulares, vaporícela suavemente para alisar la superficie.
Atornille la tapa de la maza en el centro del protector para que sirva como jefe. Pinta o graba el escudo con un diseño de tu elección. Opcionalmente, retire el neumático para exponer el borde afilado para uso defensivo u ofensivo.
Corta muescas laterales para jugar con la lanza o la espada y considera perforar un orificio para la lanza a través del saliente para mayor versatilidad.
Este es un escudo liviano. No protege contra armas pesadas ni balas.