Por Chris Deziel , actualizado el 30 de agosto de 2022
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Aventurarse al espacio exige más que un bolso de fin de semana. En el vacío del espacio, los humanos sobreviven sólo unos 15 segundos sin una capa protectora, e incluso una breve exposición a la radiación solar puede producir dosis letales. Una nave espacial bien diseñada, como la Estación Espacial Internacional (ISS), proporciona no solo un hábitat presurizado sino también un escudo robusto contra partículas cósmicas y solares.
La ISS de la NASA demuestra el sistema de reciclaje de residuos más eficiente que se utiliza actualmente. La estación reutiliza aproximadamente el 93% de sus aguas residuales, convirtiéndolas en agua potable y oxígeno respirable. Además, expulsa al espacio subproductos peligrosos, como hidrógeno y metano, evitando la acumulación de explosivos.
Cada astronauta lleva una reserva personal de agua, ya que el agua es esencial para la hidratación, el saneamiento y el procesamiento de alimentos deshidratados. Los alimentos espaciales preferidos están diseñados para que no se desmenucen, lo que reduce el riesgo de que partículas sueltas obstruyan el equipo. Las tripulaciones de larga duración requieren un menú diverso para mantener una nutrición equilibrada; La percepción del gusto disminuye en microgravedad, por lo que muchos astronautas prefieren los sabores picantes para estimular sus sentidos.
Mantener la higiene es fundamental. Los astronautas de la ISS utilizan duchas con esponja, jabón y champú formulados para funcionar sin agua. Cada miembro de la tripulación tiene un cepillo y pasta de dientes para prevenir problemas dentales; no hay dentista a bordo. Para contrarrestar la atrofia muscular y la pérdida ósea, los astronautas realizan al menos dos horas de ejercicio diario utilizando cicloergómetros, cintas de correr o el dispositivo avanzado de ejercicio resistivo.
La música y las actividades recreativas ayudan a preservar una sensación de normalidad. Los equipos de la ISS llevan guitarras, flautas y saxofones a bordo, y graban sesiones improvisadas en microgravedad. Más allá de la música, los astronautas dependen de libros, CD y computadoras con acceso a Internet para mantenerse conectados con sus seres queridos y acceder a información.
Para protocolos detallados, consulte el Programa de Investigación Humana de la NASA y publicaciones relacionadas.