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  • Proyectos prácticos para reducir la contaminación lumínica y recuperar el cielo nocturno

    Simon Willms/Lifesize/Getty Images

    ¿Alguna vez has notado cómo el horizonte de la ciudad oscurece el dosel estrellado? Si bien la contaminación del aire puede empañar la vista, el culpable dominante es la contaminación lumínica:iluminación artificial innecesaria que borra el cielo nocturno. Cuanto más cerca estemos de fuentes brillantes, más comprometida se verá nuestra visión celeste.

    Dirigiendo Nuestra Luz

    Dirigir la luz es la táctica más sencilla para frenar el resplandor del cielo. Para una demostración en el aula, coloque bombillas en una variedad de pantallas (con borde, completas y parciales) y observe la diferencia. Una lámpara sin pantalla emite luz omnidireccional, inundando el entorno, mientras que una pantalla con el ángulo adecuado canaliza los fotones hacia abajo, manteniendo el cielo más oscuro. Coloque las dos lámparas junto a un cielo nocturno simulado y deje que los participantes comparen la visibilidad de las estrellas y las constelaciones. La lámpara con pantalla debería revelar un campo estelar notablemente más rico.

    Luz de diferente color

    El color importa. Nuestros bastones y conos responden de manera diferente según las longitudes de onda; en la oscuridad, los fotones azul-verde superan al rojo, lo que hace que la luz roja sea la menos perturbadora para la visión nocturna. En consecuencia, los observatorios emplean linternas rojas para preservar la adaptación a la oscuridad. Para un experimento práctico, presente a los participantes LED rojos, azules, verdes y blancos, luego desafíelos a detectar puntos o estrellas tenues debajo de cada iluminación. Registre cómo la visibilidad cambia con el color.

    Mapas de contaminación lumínica

    Las disparidades globales en iluminación artificial se muestran claramente en los mapas satelitales nocturnos:franjas brillantes sobre las ciudades, una franja pálida sobre las extensiones rurales. Para llevar los datos a casa, haga que los estudiantes recopilen mediciones locales utilizando fotómetros de teléfonos inteligentes o bases de datos en línea como el Atlas mundial de iluminación nocturna artificial. Compare el brillo de su ciudad natal con el de una reserva de cielo oscuro designada cercana y trace el contraste en un mapa personalizado.

    Haga algunas observaciones

    La observación empírica es la evidencia más convincente. Reúna un tubo de cartón (piense en un telescopio estenopeico improvisado) fabricado con papel higiénico o toallas de papel. Desde su ubicación actual, escanee una zona fija del cielo y cuente las estrellas visibles. Luego, trasládese a un sitio más oscuro o más brillante y repita. Si el número de estrellas disminuye, dibuja el cielo y observa la diferencia. La recopilación de estas observaciones en distintos sitios arroja luz sobre el impacto tangible de la contaminación lumínica.




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