• Home
  • Química
  • Astronomía
  • Energía
  • Naturaleza
  • Biología
  • Física
  • Electrónica
  • Los científicos descubren la 'Cloud-9', una rara nube de hidrógeno que puede revelar los misterios de la materia oscura

    El espacio es vasto y está lleno de enigmas, pero uno de los más desconcertantes sigue siendo la materia oscura, la sustancia invisible que representa aproximadamente el 80% de la materia total del universo. Aunque no se puede ver directamente, sus huellas gravitacionales mantienen unidas a las galaxias y dan forma a la estructura a gran escala del cosmos. Observaciones recientes de una lejana nube de hidrógeno, denominada Nube‑9 , puede finalmente darnos una idea tangible de este componente elusivo.

    Cloud-9 se encuentra a unos 14 millones de años luz de distancia, en las afueras de la cercana galaxia M94. Fue la novena nube identificada en un estudio del entorno de la galaxia, de ahí su apodo. Los astrónomos proponen que pertenece a una rara clase de objetos conocidos como RELHIC (nubes de hidrógeno limitadas por reionización), esencialmente restos de hidrógeno prístinos y eléctricamente neutros del universo primitivo que nunca quedaron completamente ionizados por la luz de las estrellas.

    El objeto se describió por primera vez en un artículo de 2023 en The Astrophysical Journal. . Un equipo internacional utilizó el Telescopio Espacial Hubble para buscar luz estelar. Al no encontrar ninguno, concluyeron que Cloud-9 no es una galaxia enana sino un RELHIC genuino, una galaxia fallida que nunca encendió estrellas.

    ¿Cómo sabemos que Cloud‑9 contiene materia oscura?

    El trabajo pionero de Vera Rubin en la década de 1970 reveló la existencia de materia oscura midiendo las velocidades de rotación de las regiones exteriores de las galaxias. Aunque Cloud-9 es demasiado débil para observarla directamente, la masa de su gas hidrógeno puede estimarse a partir de observaciones de radio. Los datos indican que la masa bariónica de la nube es aproximadamente un millón de veces la masa del Sol. Sin embargo, el gas está fuertemente ligado y permanece coherente en lugar de dispersarse o ser acrecentado por M94. Esta estabilidad implica un halo gravitacional de aproximadamente 5 mil millones de masas solares, consistente con la materia oscura según los últimos modelos cosmológicos.

    Estos hallazgos corroboran las predicciones teóricas sobre los umbrales de masa necesarios para la formación de galaxias. Como galaxia fallida, Cloud-9 sugiere que las galaxias exitosas deben exceder este límite de masa. Además, el descubrimiento de una nueva clase nunca antes vista de objetos dominados por materia oscura añade una pieza vital a nuestra comprensión de la evolución del universo.

    Coreyford/Getty Images




    © Ciencias y Descubrimientos https://es.scienceaq.com