Lo que sabían y observaron:
* Los objetos caen: Esto fue evidente para todos. Los primeros filósofos y pensadores como Aristóteles propusieron ideas sobre por qué cayeron las cosas, a menudo vinculándolo a la idea del movimiento natural hacia el centro del universo.
* La luna orbita la tierra: Esto también era obvio. Los primeros pensadores propusieron ideas sobre lo que mantuvo la luna en su lugar, a menudo involucrando fuerzas invisibles o esferas celestiales.
* Los planetas se mueven: Las observaciones de las posiciones de los planetas en el cielo condujeron a varios modelos de movimiento planetario. Los primeros modelos, como los de Ptolomeo, eran epiciclos complejos e involucrados para explicar los movimientos observados.
Desafíos que enfrentaron:
* No hay concepto de gravitación universal: Los primeros pensadores carecían del concepto de una sola fuerza que gobernaba el comportamiento de todos los objetos, desde las manzanas que caían hasta los planetas que orbitaban el Sol. Vieron estos fenómenos como separados.
* Falta de mediciones precisas: Sin herramientas como telescopios y relojes precisos, no pudieron hacer observaciones precisas del movimiento planetario o calcular distancias. Esto limitó su capacidad para desarrollar modelos precisos.
* Comprensión limitada de las matemáticas: Si bien los griegos desarrollaron algunas matemáticas sofisticadas, no tenían cálculo o las herramientas necesarias para comprender la relación entre fuerzas y movimiento.
El avance:
* Isaac Newton: En el siglo XVII, Newton revolucionó nuestra comprensión de la gravedad con su ley de gravitación universal. Combinó observaciones de los objetos que caen, el movimiento de la luna y el movimiento planetario para proponer una ley universal que describiera la atracción entre dos objetos con masa.
* Cálculo: Newton también desarrolló cálculo, lo que le dio las herramientas matemáticas para describir los efectos de la gravedad en el movimiento.
En resumen: Los científicos anteriores no estaban ciegos a los efectos de la gravedad. Los observaron, pero carecían de las herramientas, el conocimiento y la comprensión matemática necesaria para describir con precisión y explicar la fuerza detrás de estos fenómenos. Fue el genio de Newton lo que llevó al avance para comprender la gravedad.