He aquí por qué:
* Actividad eléctrica: El cuerpo humano es una red compleja de actividad eléctrica. Nuestro sistema nervioso se basa en impulsos eléctricos para comunicarse y controlar todo, desde el movimiento muscular hasta los procesos de pensamiento. Esta actividad genera pequeñas corrientes eléctricas.
* Concentración de iones: Nuestros cuerpos contienen partículas cargadas llamadas iones. Estos iones se distribuyen de manera desigual en todo el cuerpo, creando una diferencia de potencial eléctrico.
* Radiación electromagnética: La actividad eléctrica dentro del cuerpo, combinada con el movimiento de partículas cargadas, genera radiación electromagnética débil, que puede detectarse con instrumentos sensibles.
Sin embargo, es importante aclarar:
* Fuerza: El campo eléctrico emitido por el cuerpo humano es muy débil, generalmente en el rango de microvoltios. Esto es mucho más débil que los campos eléctricos generados por cosas como líneas eléctricas o electrodomésticos.
* Detección: Si bien el campo se puede detectar utilizando instrumentos sensibles como electroencefalogramas (EEG) o electrocardiogramas (EKG), no es algo que los humanos puedan percibir directamente.
Aplicaciones prácticas:
El campo eléctrico emitido por el cuerpo humano se utiliza en varias tecnologías médicas:
* Electrocardiograma (ECG): Detecta la actividad eléctrica del corazón.
* Electroencefalograma (EEG): Mide la actividad cerebral.
* Electranograma (EMG): Registra la actividad eléctrica de los músculos.
En resumen: Si bien los humanos emiten un campo eléctrico débil, no es algo que se pueda sentir o ver a simple vista. Sin embargo, juega un papel crucial en el funcionamiento de nuestros cuerpos y es aprovechado por las tecnologías médicas para diagnosticar y monitorear diversas afecciones de salud.