He aquí por qué:
* Alta densidad de energía: La grasa contiene significativamente más energía por gramo que los carbohidratos (glucógeno) o proteínas. Esto lo convierte en una forma eficiente de almacenar grandes cantidades de energía.
* aislamiento: La grasa también proporciona aislamiento, protegiendo al cuerpo de las temperaturas frías.
* Protección: Cojines de tejido adiposo y protege los órganos vitales.
* roles hormonales: El tejido graso juega un papel en la producción de hormonas que influyen en el metabolismo, el apetito y otras funciones corporales.
Si bien el glucógeno es el almacenamiento principal de energía a corto plazo, tiene una capacidad limitada. La grasa sirve como la reserva a largo plazo a la que se puede acceder cuando las reservas de glucógeno se agotan, como durante el ayuno prolongado o la actividad física intensa.