* Crecimiento y desarrollo: La energía alimenta la síntesis de nuevas células, tejidos y órganos, lo que permite que los organismos crezcan y desarrollen.
* Movimiento: Ya sea que sea la paliza de un corazón, la contracción de los músculos o el movimiento de una planta hacia la luz solar, se requiere energía para cualquier forma de locomoción.
* Mantenimiento: Se necesita energía para mantener las células funcionando, reparar los tejidos dañados y regular la temperatura corporal.
* Reproducción: La creación de descendencia requiere una cantidad significativa de energía para procesos como la división y el desarrollo celular.
* Respuesta a los estímulos: La energía permite que los organismos reaccionen a los cambios en su entorno, como huir del peligro o buscar alimentos.
En esencia, la energía es la moneda de la vida. Impulsa todo, desde los procesos celulares más simples hasta los comportamientos más complejos. Sin él, los organismos simplemente dejarían de existir.
¿Dónde obtienen la energía?
* autótrofos (productores): Estos organismos, como las plantas y algunas bacterias, capturan energía desde la luz solar a través de la fotosíntesis y la convierten en energía química almacenada en moléculas orgánicas.
* heterotrophs (consumidores): Estos organismos, como los animales y los hongos, obtienen energía al consumir otros organismos, ya sean plantas, animales o materia en descomposición.
El flujo de energía a través de los ecosistemas, desde productores hasta consumidores, es la base de la vida en la Tierra.