* Crecimiento y desarrollo: Las plantas necesitan energía para producir nuevas células, cultivar raíces, tallos, hojas y flores. Esto incluye construir moléculas complejas como carbohidratos, proteínas y grasas.
* Photosíntesis: Si bien las plantas hacen su propio alimento a través de la fotosíntesis, este proceso en sí mismo requiere energía. Esta energía proviene de la luz solar, que es capturada por la clorofila en las hojas.
* Reproducción: Las plantas usan energía para producir semillas y frutas, lo que les permite reproducir y crear nuevas generaciones.
* Mantenimiento: Mantener funciones vitales como transportar agua y nutrientes, defender contra enfermedades y reparar tejidos dañados requieren energía.
* respondiendo a los estímulos: Las plantas pueden responder a los cambios en su entorno como la luz, la gravedad y la temperatura. Estas respuestas requieren energía.
Esencialmente, la energía alimenta todas las actividades que mantienen viva una planta, cultivando y reproduciendo. Sin él, simplemente dejarían de funcionar.