* Alta densidad de energía: Las grasas contienen mucha energía por gramo en comparación con los carbohidratos o proteínas. Esto los hace eficientes para almacenar grandes cantidades de energía en un espacio pequeño.
* Naturaleza hidrofóbica: Las grasas son hidrofóbicas (repelentes al agua), lo que significa que no atraen moléculas de agua y no agregan peso adicional del agua unida. Esto permite el almacenamiento compacto.
* aislamiento: Las capas de grasa también proporcionan aislamiento, protección de células y organismos de la temperatura extremas.
Si bien los carbohidratos (como el glucógeno) también pueden almacenar energía, se usa principalmente para el almacenamiento a corto plazo. Esto es porque:
* Densidad de energía más baja: Los carbohidratos tienen una densidad de energía más baja que las grasas.
* Añada de agua: Los carbohidratos son hidrofílicos (atractivos del agua) y sostienen las moléculas de agua, lo que las hace más voluminales.
En resumen, los lípidos son la opción preferida para el almacenamiento de energía a largo plazo debido a su alta densidad de energía, naturaleza hidrofóbica y propiedades aislantes.