1. Energía química:
* carbohidratos: La glucosa (azúcar) es una fuente de energía primaria y se almacena como glucógeno en animales y almidón en plantas.
* lípidos (grasas): Estas son moléculas de almacenamiento de energía más eficientes que los carbohidratos. Los animales almacenan grasa en tejido adiposo, y las plantas almacenan aceites en semillas.
* proteínas: Si bien se usa principalmente para fines estructurales, las proteínas se pueden descomponer y usar para energía en tiempos de necesidad.
2. Energía potencial:
* Gradientes de concentración: Las células almacenan energía en forma de gradientes de concentración en las membranas. Esto se utiliza para procesos como el transporte activo y la síntesis de ATP.
* Gradientes electroquímicos: Similar a los gradientes de concentración, esto implica almacenar energía en forma de diferencias eléctricas y químicas en una membrana. Un excelente ejemplo es el gradiente de protones utilizado en las mitocondrias para la producción de ATP.
3. Energía mecánica:
* tejido muscular: Los músculos contratados almacenan energía en forma de energía potencial mecánica. Esta energía se libera durante la relajación.
4. Energía de la luz:
* Photosíntesis: Las plantas capturan la energía de la luz del sol y la convierten en energía química en forma de glucosa.
En resumen:
* Almacenamiento de energía a corto plazo: Principalmente carbohidratos (glucosa, glucógeno, almidón)
* Almacenamiento de energía a largo plazo: Principalmente grasas (lípidos)
* Otras formas de almacenamiento de energía: Gradientes de concentración, gradientes electroquímicos, energía mecánica (en los músculos) y energía de la luz en organismos fotosintéticos.
Es importante tener en cuenta que el almacenamiento de energía en los sistemas vivos es una interacción compleja de estas diferentes formas. Por ejemplo, la energía de la luz solar se convierte en energía química en carbohidratos durante la fotosíntesis, que luego se puede usar para el crecimiento o almacenarse como grasas para su uso posterior.