* Metabolismo: Los organismos usan una porción significativa de su energía para los procesos de vida básicos como la respiración, el crecimiento y el movimiento. Esta energía se libera como calor, que se pierde para el medio ambiente y no puede ser utilizada por otros organismos.
* Residuos: Los organismos excretan productos de desecho como la orina y las heces, que contienen energía que no se transmite.
* Alimentos no digeridos: No todos los alimentos consumidos por un organismo son digeridos y absorbidos. Este alimento no digerido finalmente se elimina y representa una pérdida de energía.
* Muerte y descomposición: Cuando los organismos mueren, se descomponen y liberan energía al medio ambiente. Esta energía está disponible para los descomponedores, pero no para niveles tróficos más altos.
En resumen, la energía perdida del 90% se convierte principalmente en calor, se pierde como desechos o no está disponible debido a los alimentos y la descomposición no digeridos. Esta energía no se pasa al siguiente nivel trófico, creando la estructura piramidal del flujo de energía en los ecosistemas.