Si bien este concepto se ha entendido durante siglos, la redacción y la atribución precisas son complejas. He aquí por qué:
* Reconocimiento temprano: El concepto de conservación de la energía fue entendido por muchos científicos y filósofos antes de que se declarara formalmente.
* múltiples formulaciones: La ley de conservación de la energía fue formulada y refinada por varios científicos, incluidos:
* Julius Robert Mayer (1842): Un médico alemán que declaró que la energía es una cantidad constante y solo puede transformarse.
* James Prescott Joule (1843): Un físico inglés que demostró la equivalencia del trabajo mecánico y el calor.
* Hermann von Helmholtz (1847): Un físico alemán que proporcionó una formulación más completa de la ley.
* Interpretación moderna: La comprensión moderna de la ley de conservación de la energía incorpora la teoría de la relatividad de Einstein, que establece que la masa y la energía son equivalentes (E =Mc²). Esto significa que la masa se puede convertir en energía y viceversa.
Por lo tanto, es inexacto atribuir la frase "La energía no puede crearse ni destruirse, sino cambiar de una forma a otra" a un solo individuo. Representa un principio fundamental desarrollado y refinado por muchos científicos a lo largo del tiempo.