Ideas tempranas (antes del siglo XIX):
* Burning: La idea más simple era que el sol era una bola gigante de combustible ardiente, como madera o carbón. Sin embargo, incluso la mayor cantidad posible de madera o carbón solo duraría unos pocos miles de años, mucho más cortos que la edad de la Tierra.
* Contracción gravitacional: En el siglo XIX, científicos como Hermann von Helmholtz y Lord Kelvin sugirieron que la energía del sol provenía de la contracción gravitacional. A medida que el sol se contrajo, su energía potencial gravitacional se convertiría en calor. Esta teoría podría explicar la producción de energía del sol durante unos pocos millones de años, pero no los miles de millones de años que sabemos que el sol ha estado brillando.
principios del siglo XX:
* Radioactividad: Después del descubrimiento de la radiactividad, algunos propusieron que la descomposición radiactiva dentro del sol podría ser la fuente de su energía. Sin embargo, los elementos radiactivos conocidos no fueron lo suficientemente abundantes como para explicar la producción de energía del sol.
La revolución de la fusión nuclear:
* Hans Bethe y la cadena Proton-Proton: En la década de 1930, Hans Bethe propuso la teoría de la fusión nuclear como la fuente de la energía del sol. Identificó correctamente la cadena protón protón, donde los núcleos de hidrógeno (protones) se fusionan para formar helio, liberando una gran cantidad de energía. Esta teoría finalmente proporcionó una explicación satisfactoria para la energía duradera del sol.
Resumen:
Los primeros científicos enfrentaron un desafío importante al explicar la energía del sol. Si bien ofrecían varias teorías, ninguna fue satisfactoria hasta el descubrimiento de la fusión nuclear a principios del siglo XX. Es un testimonio del proceso científico de que a través de la observación, la experimentación y el desarrollo teórico, pudimos desentrañar los secretos del poder del sol.