* Abundante y fácilmente disponible: El carbón es uno de los combustibles fósiles más abundantes en la Tierra, lo que lo convierte en una fuente de energía relativamente económica en muchas regiones.
* Alta densidad de energía: El carbón tiene un alto contenido de energía por unidad de masa, lo que significa que produce una cantidad significativa de energía cuando se quema.
* Infraestructura establecida: Las centrales eléctricas e infraestructura existentes para la minería y el transporte de carbón están fácilmente disponibles en muchos países.
* asequible: El carbón es generalmente más barato de extraer y transportar que otros combustibles fósiles, lo que lo convierte en una opción atractiva para la generación de energía, especialmente en los países en desarrollo.
* confiable: Las centrales eléctricas a carbón pueden proporcionar una fuente de electricidad consistente y confiable.
* Contaminación del aire: La quema de carbón libera cantidades significativas de contaminantes, que incluyen dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, partículas y metales pesados, que contribuyen a la lluvia ácida, el smog, las enfermedades respiratorias y otros problemas de salud.
* Cambio climático: El carbón es la mayor fuente de emisiones de dióxido de carbono, un gran gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global.
* Contaminación del agua: La minería y el procesamiento del carbón pueden contaminar las fuentes de agua con metales pesados y otras toxinas, impactando la calidad del agua y los ecosistemas acuáticos.
* degradación de la tierra: La minería de carbón puede causar una degradación significativa en la tierra, incluida la deforestación, la erosión del suelo y la pérdida de hábitat.
* Preocupaciones de seguridad: La minería de carbón es una industria peligrosa, con riesgos de accidentes, lesiones y enfermedades ocupacionales como la enfermedad pulmonar negra.
* Agotamiento de recursos: El carbón es un recurso finito, y su uso continuo eventualmente conducirá a su agotamiento.
* Limitaciones tecnológicas: Las centrales eléctricas a carbón son ineficientes y requieren mejoras significativas para cumplir con los estándares ambientales modernos.
Si bien el carbón es una fuente de energía fácilmente disponible y relativamente barata, sus impactos ambientales y de salud negativos son sustanciales. El uso del carbón se está eliminando cada vez más en muchos países debido a estas preocupaciones, y las fuentes de energía renovable se convierten en alternativas más competitivas.