He aquí por qué:
* Estructura: La madera está compuesta por una estructura compleja de células con bolsillos de aire. Este aire actúa como un aislante, obstaculizando la transferencia de calor.
* Composición: Los componentes principales de la madera (celulosa, lignina y hemicelulosa) no son conductores de calor particularmente buenos.
* baja densidad: En comparación con los metales, la madera tiene una densidad relativamente baja. Esto significa que hay menos moléculas empacadas, lo que hace que sea más difícil que la energía térmica se transfiera a través de colisiones.
Ejemplos:
* Puede sostener una cuchara de madera en agua hirviendo por un tiempo sin quemarse.
* Los edificios de madera a menudo se usan en climas calientes porque ayudan a aislar contra el calor.
Sin embargo:
Si bien la madera es un conductor pobre, aún se puede calentar y eventualmente transferirá el calor a su entorno. Por ejemplo, una estufa de madera se pondrá lo suficientemente caliente como para cocinar la comida.
En resumen: La madera es un buen aislante, lo que lo convierte en un mal conductor de energía térmica.