Por Liz Veloz – Actualizado el 30 de agosto de 2022
“Células de cebolla” es © kaibara87 (Umberto Salvagnin) en Flickr, con licencia Creative Commons Attribution.
Las enzimas son catalizadores proteicos que aceleran reacciones bioquímicas sin consumirse. Disminuyen la energía de activación, lo que permite que los procesos celulares se produzcan a un ritmo que sustenta la vida.
Cuando una enzima se une a su(s) sustrato(s), forma un complejo enzima-sustrato transitorio. Esta interacción reposiciona los reactivos, reduce la barrera energética e impulsa la conversión en productos.
La mayoría de las enzimas terminan con el sufijo "-asa". Por ejemplo, fosfatasa elimina los grupos fosfato, mientras que la proteasa escinde proteínas.
La Unión Internacional de Bioquímica y Biología Molecular (IUBMB) reconoce aproximadamente 300 clases distintas de enzimas. Estos incluyen:
Las enzimas desbloquean la energía química almacenada en las moléculas. Sin ellos, las células necesitarían invertir enormes cantidades de energía sólo para romper los enlaces, lo que haría que el metabolismo fuera poco práctico.
Al reducir la energía de activación, las enzimas garantizan que las reacciones se desarrollen rápidamente, lo que permite que los organismos prosperen en diversos entornos.