Para animales:
* Hueso: El principal material estructural del esqueleto de los vertebrados, compuesto de fosfato cálcico y colágeno.
* Cartílago: Un tejido de soporte flexible que se encuentra en las articulaciones, los oídos y la nariz, formado por condrocitos incrustados en una matriz de colágeno y otras proteínas.
* Tejido conectivo: Una categoría amplia que incluye tendones, ligamentos y fascias, compuesta de colágeno, elastina y otras proteínas que brindan soporte y estructura.
* Quitina: Se encuentra en los exoesqueletos de artrópodos como insectos y crustáceos, proporcionando una estructura fuerte y flexible.
Para plantas:
* Celulosa: El principal componente estructural de las paredes celulares de las plantas y forma fibras fuertes y rígidas.
* Lignina: Polímero complejo que aporta rigidez y resistencia a los tejidos vegetales, especialmente a la madera.
* Hemicelulosa: Un polisacárido que trabaja con la celulosa para formar la matriz de la pared celular.
Otro:
* Proteínas: Varias proteínas como la queratina (en el cabello, uñas, plumas) y el colágeno (en la piel, tendones) proporcionan soporte estructural y forman diferentes tejidos.
* Minerales: El carbonato de calcio (en las conchas de los moluscos y algunos corales), la sílice (en las diatomeas) y otros pueden incorporarse a las estructuras corporales.
Es importante tener en cuenta que la composición y disposición de estos materiales puede variar mucho según la parte específica del cuerpo y su función. Por ejemplo, el hueso puede ser denso y fuerte en el fémur, pero más poroso y liviano en el cráneo.