He aquí por qué:
* Emparejamiento de bases: Los dos hilos de ADN se mantienen unidos mediante emparejamiento de bases complementarias. La adenina (A) siempre se combina con timina (T), y la guanina (G) siempre se combina con citosina (C).
* enlaces de hidrógeno: Estos pares de bases están vinculados por enlaces de hidrógeno. Un enlace de hidrógeno es una interacción electrostática débil entre un átomo de hidrógeno unido covalentemente a un átomo altamente electronegativo (como oxígeno o nitrógeno) y un par de electrones en un átomo cercano. Estos enlaces débiles son numerosos y contribuyen colectivamente a la estabilidad de la doble hélice de ADN.
Nota importante: Si bien el enlace de hidrógeno es la fuerza primaria que mantiene unidas las dos cadenas de ADN, también hay otras interacciones que contribuyen a la estabilidad de la doble hélice, como:
* Van der Waals Forces: Fuerzas atractivas débiles y de corto alcance entre las moléculas debido a fluctuaciones temporales en la distribución de electrones.
* Interacciones hidrofóbicas: Las bases no polares tienden a apilarse una encima de la otra, minimizando el contacto con el agua.
Sin embargo, es importante recordar que el enlace de hidrógeno es la clave interacción responsable de la estabilidad y el emparejamiento específico de los dos hilos de ADN.