El agua constituye alrededor del 70% del peso de una célula y es esencial para muchas funciones celulares, incluidas:
* solvente: El agua disuelve muchas sustancias, lo que permite que ocurran reacciones químicas.
* Transporte: El agua lleva nutrientes y productos de desecho en toda la célula.
* Regulación de temperatura: El agua ayuda a mantener una temperatura interna estable.
* lubricación: El agua actúa como lubricante para las articulaciones y otros tejidos.
Mientras que otras sustancias inorgánicas como sales y minerales son importantes, el agua las supera con creces en términos de abundancia dentro de una célula.