* Baja lluvia: Estos climas reciben muy poca lluvia, lo que significa que hay agua limitada para lixiviar sales del suelo.
* Alta evaporación: Las altas temperaturas y las condiciones secas conducen a una rápida evaporación, dejando sales en la superficie.
* Movimiento de agua limitado: La falta de agua también restringe el movimiento de sales más profundamente en el perfil del suelo.
* Intrusión de agua salada: En las zonas costeras, la intrusión de agua salada también puede contribuir a altos niveles de sal en el suelo.
Ejemplos:
* Deserts: El desierto del Sahara, el desierto de Atacama
* Steppes: La estepa euroasiática, las grandes llanuras de América del Norte
Consecuencias:
* Rellenes de cultivo reducido: El exceso de sal dificulta que las plantas absorban agua, obstaculizando su crecimiento y reduciendo los rendimientos de los cultivos.
* Degradación del suelo: La acumulación de sal puede conducir a la compactación del suelo y la erosión, reduciendo aún más la productividad.
* escasez de agua: La intrusión de agua salada puede contaminar fuentes de agua dulce, haciéndolas inutilizables para beber o riego.
Es importante tener en cuenta que si bien los climas áridos y semiáridos son más propensos a la acumulación de sal, otros factores como el drenaje deficiente y las prácticas de riego inadecuadas también pueden contribuir a altos niveles de sal en otros climas.