* El átomo se carga negativamente. Esto se debe a que los electrones llevan una carga negativa, y agregar más de ellos al átomo aumenta la carga negativa general.
* El átomo se convierte en un anión. Los aniones son iones cargados negativamente, formados cuando un átomo gana uno o más electrones.
Aquí hay una explicación simple:
Imagine un átomo como una pequeña bola con un cierto número de cargas positivas y negativas. Normalmente, estas cargas están equilibradas y el átomo es neutral. Cuando el átomo gana un electrón, gana una carga negativa adicional, lo que lo hace más negativo en general. Este desequilibrio en las cargas hace del átomo un anión.
Por ejemplo, un átomo de cloro (CL) tiene 17 protones (cargas positivas) y 17 electrones (cargas negativas), lo que lo hace neutral. Cuando gana un electrón, ahora tiene 17 protones y 18 electrones, lo que le da una carga neta de -1. Ahora es un ion cloruro (Cl⁻).
La ganancia de los electrones también puede afectar las propiedades químicas del átomo, lo que lo hace más reactivo o menos reactivo dependiendo del elemento y el número de electrones obtenidos.