En plantas:
* Frutas: La fructosa es el azúcar principal que se encuentra en las frutas, lo que les confiere su sabor dulce. Los ejemplos incluyen manzanas, plátanos, fresas y naranjas.
* Miel: La miel se compone principalmente de fructosa y glucosa.
* Raíces y Tubérculos: Algunas raíces y tubérculos, como la remolacha y las patatas, también contienen fructosa.
* Flores: El néctar, que atrae a los polinizadores, contiene fructosa.
En animales:
* Hígado: El hígado desempeña un papel en el metabolismo de la fructosa, convirtiéndola en glucosa o almacenándola como glucógeno.
* Sangre: La fructosa se puede encontrar en el torrente sanguíneo, especialmente después de consumir alimentos azucarados.
* Músculo: Las células musculares pueden utilizar la fructosa como fuente de energía.
* Cerebro: Si bien el cerebro utiliza principalmente glucosa, también puede utilizar fructosa en determinadas condiciones.
Nota: La distribución de la fructosa puede variar según la especie y la parte específica del organismo.