1. Producción de alimentos:
* Frazamiento selectivo: Los humanos han estado criando selectivamente plantas y animales para los rasgos deseados durante milenios. Esto incluye cultivos de reproducción para mayores rendimientos, resistencia a las enfermedades o sabores específicos, así como ganado para la producción de carne, leche o lana.
* Fermentación: El uso de microorganismos como las bacterias y la levadura para producir alimentos y bebidas como pan, queso, yogurt, cerveza y vino es una tradición de larga data.
2. Pharmaceuticals:
* Antibióticos: El descubrimiento y la producción de penicilina, el primer antibiótico, en la década de 1920 marcó un gran avance en medicina. Los antibióticos derivados de hongos y bacterias naturales han salvado innumerables vidas.
* Vacunas: Las vacunas tradicionales utilizan formas de patógenos debilitadas o inactivas para estimular el sistema inmunitario, proporcionando protección contra las enfermedades. Por ejemplo, la vacuna contra la polio y la vacuna contra la viruela se desarrollaron utilizando métodos tradicionales.
3. Otras aplicaciones:
* Tratamiento de residuos: Los microorganismos se utilizan en las plantas de tratamiento de aguas residuales para descomponer la materia orgánica y eliminar los contaminantes.
* Producción de biocombustibles: Los métodos tradicionales como la digestión anaeróbica se han utilizado para generar biogás (metano) a partir de desechos orgánicos.
* bronceado de cuero: Uso de materiales naturales como taninos de la corteza de los árboles para tratar las pieles de animales y producir cuero.
Características clave de la biotecnología tradicional:
* no molecular: Estas técnicas no implican manipular el ADN a nivel molecular.
* empírico: A menudo dependen de la prueba, el error y la observación, con menos comprensión de los mecanismos subyacentes.
* lento y menos preciso: En comparación con la biotecnología moderna, los métodos tradicionales son generalmente más lentos y menos precisos, a menudo tardan años o décadas en desarrollar nuevos productos.
Es importante tener en cuenta que la biotecnología tradicional sigue siendo relevante y valiosa incluso con la aparición de métodos modernos. Estas técnicas tradicionales a menudo son rentables, ambientalmente sostenibles y fácilmente accesibles en muchas partes del mundo. Continúan desempeñando un papel crucial en varias industrias, particularmente en los países en desarrollo.