* Disposición de partículas: En los sólidos, las partículas están bien empacadas y dispuestas en una estructura tridimensional altamente ordenada llamada A Lattice . Estas partículas se mantienen juntas por fuertes fuerzas intermoleculares (como enlaces iónicos, enlaces covalentes o enlaces metálicos).
* Movimiento limitado: Los enlaces fuertes restringen que las partículas se muevan libremente. Solo pueden vibrar ligeramente alrededor de sus posiciones fijas.
* Forma y volumen: Esta rigidez le da a los sólidos su forma y volumen definidos. Se resisten a cualquier intento de cambiar su forma o comprimir su volumen.
* Flujo versus deformación: Si bien los sólidos pueden deformarse bajo presión, esta deformación es temporal y volverán a su forma original cuando se libera la presión. Esto es diferente del flujo, que es un cambio continuo de forma bajo una fuerza aplicada.
Contraste con líquidos y gases:
* líquidos: Las partículas están más empaquetadas y pueden moverse entre sí, permitiendo la fluidez y tomar la forma de su contenedor.
* Gases: Las partículas están muy separadas y se mueven al azar con alta energía cinética, lo que las hace altamente compresibles y capaces de llenar cualquier contenedor.
Excepciones:
Si bien la mayoría de los sólidos son rígidos, hay algunas excepciones:
* sólidos amorfos: Algunos sólidos, como el vidrio o el caucho, no tienen una estructura cristalina bien definida. Exhiben cierto grado de fluidez durante largos períodos.
* sólidos viscoelásticos: Estos materiales exhiben características sólidas y líquidas, lo que les permite deformarse bajo estrés y luego recuperar lentamente su forma original.
en esencia: La rigidez de los sólidos surge de los fuertes enlaces entre sus partículas, lo que restringe su movimiento y evita que fluyan como líquidos o gases.