Es importante distinguir entre los límites teóricos y rendimiento humano real . Mientras que algunos expertos teorizan que los humanos podrían lograr velocidades superiores a 30 mph con entrenamiento y equipo especializados, las limitaciones fisiológicas actuales del cuerpo humano nos impiden alcanzar 100 mph.
He aquí por qué:
* potencia muscular: Nuestros músculos simplemente no son lo suficientemente fuertes como para generar la fuerza necesaria para tales velocidades. La energía requerida para moverse tan rápido sería enorme.
* fuerza ósea: Nuestros huesos no están diseñados para las tensiones extremas que ocurrirían a 100 mph. Probablemente se fracturen bajo tanta fuerza.
* Limitaciones aerodinámicas: Nuestros cuerpos no están simplificados para correr a velocidades tan altas, lo que resulta en una resistencia al aire significativa.
* ingesta de oxígeno: Nuestros pulmones y sistemas circulatorios no pueden proporcionar suficiente oxígeno para mantener 100 mph funcionando durante un período prolongado.
Si bien 100 mph puede ser un experimento mental divertido, actualmente está mucho más allá de las capacidades del cuerpo humano.